La Ley de Dependencia establece que la dependencia es la situación permanente en la que una persona necesita ayuda importante de otra para realizar actividades básicas de la vida diaria como el cuidado personal, tareas domésticas y movilidad. La dependencia no es lo mismo que una discapacidad, ya que una persona con discapacidad puede no necesitar ayuda para su vida diaria. Las personas declaradas dependientes por una Comunidad Autónoma pueden beneficiarse de servicios prestados o una prestación económica, así como servicios de prevención, teleasistencia y ayuda