La ley establece las normas generales aplicables a todas las sociedades, incluyendo su constitución, personalidad jurídica, denominación o razón social, objeto social y alcance de la representación. Se crean diferentes tipos de sociedades como la sociedad anónima, colectiva, en comandita y de responsabilidad limitada, y se establecen sus reglas y organización. Finalmente, se incluyen disposiciones sobre emisión de obligaciones, reorganización, disolución y otros aspectos complementarios de las sociedades.