La propagación del sonido involucra transporte de energía sin transporte de materia en forma de ondas mecánicas que se propagan a través de medios sólidos, líquidos o gaseosos. La velocidad del sonido depende de factores como la temperatura, densidad y compresibilidad del medio, siendo mayor en sólidos y menor en gases. El sonido se percibe a través del oído, que convierte las vibraciones sonoras en impulsos nerviosos transmitidos al cerebro.