La agricultura urbana promueve la producción de alimentos en entornos urbanos, mejorando la seguridad alimentaria y la frescura de los productos. Involucra prácticas como la preparación del suelo y el uso de fertilizantes orgánicos e inorgánicos para el cultivo de diversas especies. Además, el compostaje se establece como una técnica ecológica para transformar residuos orgánicos en un abono nutritivo.