La revolución de los transportes permitió el transporte más rápido y económico entre las naciones, lo que impulsó el comercio. Las nuevas técnicas industriales requirieron la creación de grandes empresas y la concentración de la población en ciudades, dando lugar a grandes centros industriales y urbanos con más de un millón de habitantes. La artesanía y la manufactura no pudieron competir con las grandes fábricas capitalistas y desaparecieron, mientras que las explotaciones coloniales y la demanda de