Los colores dependen de tres factores: la fuente de luz, el objeto, y nuestros ojos. La luz emitida por el sol contiene ondas electromagnéticas de diferentes frecuencias, de las cuales solo podemos ver una pequeña parte. Los colores que vemos en los objetos dependen de qué ondas electromagnéticas son absorbidas y reflejadas por su composición química. Por lo tanto, los colores no son una propiedad inherente de los objetos, sino un efecto óptico que depende de la interacción entre la luz y