El documento analiza cómo los medios de comunicación masiva sirven para reproducir el pensamiento hegemónico de las élites dominantes. Explica que desde la aparición de la radio, la televisión e Internet, los grandes capitales han utilizado estos medios para generar y manipular la opinión pública a su favor a través de técnicas como el uso sesgado del lenguaje y la distracción de los temas importantes. También muestra que muchos medios son deficitarios pero los dueños los mantienen como inversión para ganar influencia social y polític