El documento describe el fenómeno del psicoterrorismo mediático en Venezuela, un método utilizado por los medios de comunicación desde el año 2000 para socavar el gobierno del presidente Hugo Chávez mediante la manipulación y difusión de contenido que genera miedo y desasosiego en la población. Se argumenta que este fenómeno ha llevado a la creación de una 'disociación psicótica' en sectores de la clase media, facilitando un control ideológico que favorece a las élites económicas y políticas. Asimismo, se analiza el impacto de la globalización y la concentración mediática en el contexto latinoamericano, subrayando la importancia de desarrollar medios de comunicación alternativos para preservar la soberanía cultural y política.