Los visigodos eran un pueblo godo que invadió el Imperio Romano y se estableció en el sur de la Galia y en Hispania. Su sociedad estaba dominada por la agricultura y la ganadería, aunque perdieron importancia las ciudades, el comercio y la minería. Fueron derrotados por los árabes en el siglo VIII, poniendo fin a su reino y desapareciendo como pueblo tras ser atacados para evitar revueltas.