La población afrocolombiana surgió en 1851 cuando la esclavitud fue abolida legalmente en Colombia. Los esclavos africanos fueron traídos originalmente para trabajar en la extracción de oro y la construcción de haciendas, y sufrieron un trato brutal que incluyó azotes, abusos sexuales y separación de familias. Aunque la esclavitud terminó, la población afrocolombiana aún enfrenta consecuencias como la carencia de propiedad, el atraso educativo y el racismo.