El documento describe dos formas distintas de resolver problemas: ser convergente o divergente. Los convergentes se enfocan en un enfoque analítico y lógico para resolver problemas, siguiendo una secuencia preestablecida de ideas, mientras que los divergentes exploran múltiples posibilidades sin seguir una secuencia fija y están dispuestos a tomar riesgos. El documento concluye que los convergentes ven la resolución de problemas como un proceso finito, mientras que los divergentes lo ven como un proceso probabilístico.