La macroeconomía se centra en el funcionamiento de la economía en su conjunto, incluyendo fluctuaciones económicas como expansión y contracción, y los problemas macroeconómicos relacionados, como el crecimiento económico y la estabilidad de precios. Utiliza indicadores como el PIB, IPC, desempleo e inflación para medir el desempeño económico, y aplica políticas fiscales y monetarias para influir en el crecimiento y el bienestar. La política monetaria, gestionada por el Banco de la República, establece metas de inflación y utiliza herramientas para controlar la cantidad de dinero en circulación y estabilizar la economía.