El documento discute la ética profesional de los abogados. Explica que la filosofía del derecho se basa en la razón y los conceptos, no en las imágenes o reglas de buena conducta. También destaca que el derecho regula la conducta humana de manera obligatoria y vinculada a la ética. Finalmente, resalta los principios como la independencia, la diligencia y la lealtad que rigen la profesión de abogado.