El documento resume las ideas de Immanuel Kant sobre el mal radical y el mal banal. Según Kant, el mal radical es la propensión de la razón humana a desatender los imperativos morales a pesar de saber que están mal, mientras que el mal banal se refiere a formas más leves de perversidad. Kant creía que el estado no podía combatir el mal radical por sí solo y propuso desarrollar una religión racional que promoviera la igualdad y obediencia a las leyes.