Las experiencias en los talleres a veces produjeron resultados innovadores y otras veces errores de representación. Se cuestionaron los fundamentos aceptados de la gráfica a través de propuestas en lugar de dogmas. Los "Mantos de Gea" surgieron de un fundamento para constituir una teoría gráfica cuya base no era logotípica. La observación de la naturaleza y la animación de la letra fueron enfoques explorados, pero también se notó una dicotomía entre la teoría y la práctica de los talleres.