El documento analiza los desafíos del actual sistema educativo y la necesidad de reformar la escuela para preparar a los estudiantes para un mundo en constante cambio. Señala que la escuela debe ser más autónoma, flexible y enfocada en el aprendizaje de los estudiantes, proporcionando información y estimulando la construcción del conocimiento, además de promover la igualdad de oportunidades, la formación ética y de calidad, y la formación de la ciudadanía.