El documento describe la evolución del concepto de marca a lo largo de la historia, dividiéndola en cuatro etapas: 1) generación de confianza en el siglo XIX, 2) comunicación de aspectos funcionales, 3) fidelidad de marca apelando al lado emocional, y 4) gestión de marca donde es el activo más importante de la compañía. También explica que una marca combina atributos tangibles e intangibles que generan valor e influencia sobre los consumidores.