La administración es tanto una ciencia como un arte. Es una ciencia porque existe un cuerpo organizado de conocimientos sobre administración, aunque también se considera la más inexacta de las ciencias sociales. Es un arte porque la práctica de la administración consiste en aplicar principios científicos de manera creativa para resolver problemas y lograr objetivos. La ciencia y el arte de la administración se complementan y se necesita un equilibrio entre ambos.