La leyenda cuenta la historia de Moncho Luna, un hombre que tenía el vicio de emborracharse los sábados. Una noche, al pasar por el puente La Llorosa escuchó el llanto de un niño y encontró una criatura extraña debajo del puente. Al darle de comer notó que tenía dientes largos, se asustó y escapó a caballo. Desde entonces, al pasar la medianoche por el puente se oye el llanto del niño en la quebrada.