La civilización maya desarrolló un sofisticado sistema de escritura con más de 700 glifos que utilizaban para representar cualquier pensamiento y comunicarse de manera efectiva. Lograron este sistema de escritura al evolucionar hacia una sociedad de clases con estructuras políticas, económicas y religiosas definidas. La escritura se hizo esencial para la expansión comercial y el surgimiento de una nueva clase de mercaderes que mediaban entre productores y consumidores.