La resistividad del suelo depende del tipo de suelo, su compactación, composición, contenido de electrolitos, humedad y temperatura. Se mide usando el método de Wenner, que implica insertar cuatro electrodos en línea recta en el suelo e inyectar corriente entre los electrodos externos para medir el voltaje entre los internos, lo que permite calcular la resistividad del suelo.