La malaria, causada por el parásito Plasmodium transmitido por mosquitos Anopheles, presenta un ciclo de vida complejo que incluye etapas tanto en humanos como en el mosquito. Los síntomas son inespecíficos y pueden llevar a la muerte en 24 horas si no se tratan, afectando a más de 100 países y resultando en millones de casos anuales. Las vacunas desarrolladas tienen eficacia limitada y la expansión de la malaria se ve impulsada por el cambio climático y movimientos poblacionales.