El documento presenta una serie de mitos griegos que explican el origen de diferentes constelaciones. Entre ellos se encuentran las historias de Faetón, que intentó conducir el carro del sol y cayó al río Erídano; de Erígone y su perra Mera, convertidas en constelaciones tras la muerte de su padre Icario; y de Frixo y Hele, salvados por un carnero alado de oro pero con Hele muriendo en el mar.