El modelo agroexportador argentino se basó en la producción y exportación de productos agropecuarios primarios para satisfacer la demanda de Gran Bretaña. Se caracterizó por ser abierto, dependiente y vulnerable a los ciclos económicos de los países desarrollados. El modelo se sustentó en la expansión de las exportaciones agrícolas, el capital extranjero (especialmente en ferrocarriles y frigoríficos), y la inmigración masiva que satisfizo la falta de mano de obra. Sin embargo, también generó una economía