El modelo OSI divide el proceso de comunicación de datos entre dispositivos en 7 capas, con cada capa encargada de una función específica. La capa física se encarga de la transmisión de bits a través de cables de red, mientras que las capas superiores se encargan de funciones como direccionamiento, enrutamiento, establecimiento de sesiones y formato de datos. El modelo OSI proporciona una estructura normalizada para la comunicación entre sistemas de red de diferentes tipos.