El modelo en espiral propone un proceso de desarrollo de software evolutivo e iterativo. En cada iteración o versión incremental, se determinan los objetivos y alternativas, se analizan los riesgos y se planifican y desarrollan las tareas requeridas, permitiendo adaptarse a los cambios y reducir riesgos a lo largo del proyecto. Ofrece flexibilidad pero también requiere habilidades en gestión de riesgos y puede ser más costoso que otros modelos.