El monocultivo se refiere a plantaciones de gran escala que cultivan una sola especie usando los mismos métodos. Esto puede lograr una producción masiva rápidamente pero también hace que el cultivo sea más vulnerable a enfermedades y plagas, requiriendo el uso de pesticidas. Además, el monocultivo agota los nutrientes del suelo y lo hace más propenso a la erosión, reduciendo su productividad a largo plazo.