La música renacentista europea floreció entre 1400 y 1600 d.C. y se caracterizó por su textura polifónica y su uso del contrapunto y los modos musicales heredados del canto gregoriano. Algunas de sus formas musicales más difundidas fueron la misa, el motete, el madrigal y el villancico. Compositores destacados de este período incluyen a Josquín Desprez, Palestrina, Orlando di Lasso y Tomás Luis de Victoria. La imprenta musical permitió la difusión de un estilo musical común