El documento discute las diferencias entre hombres y mujeres y cómo son complementarios. Señala que Dios creó a los hombres y mujeres como diferentes pero iguales en dignidad. También explora las características generales, fisiológicas, cognoscitivas, volitivas y religiosas que se asocian típicamente con cada género. Concluye que debemos aceptar y respetar nuestras diferencias mientras valoramos nuestra unidad como seres humanos creados por Dios.