El documento habla sobre los esfuerzos de las autoridades para prevenir el uso de drogas entre los jóvenes a través de la educación y la capacitación. Sin embargo, señala que estos mensajes de prevención no siempre son efectivos y no llegan a todos los estudiantes. Además, fuera de los centros educativos operan redes de tráfico de drogas que atraen a los jóvenes, por lo que se requiere de un esfuerzo conjunto entre la policía, el ministerio de educación, maestros y familias.