El documento analiza cómo el hombre posmoderno se ha alejado de Dios y los valores espirituales para enfocarse solo en lo material. Al verse solo sin una guía espiritual, el hombre trata de llenar ese vacío con objetos materiales que solo le dan satisfacción temporal. Este enfoque en lo funcional y material lo ha vuelto indiferente a los demás y solo le interesa vivir el momento presente para evitar pensar en el futuro y la muerte.