El enfermero atendió a una gestante en trabajo de parto en un puesto de salud rural. La gestante presentaba signos vitales estables pero no colaboraba con el parto. El recién nacido salió deprimido y cianótico, requiriendo reanimación cardiopulmonar. Luego de varios minutos de esfuerzos, el recién nacido reaccionó y comenzó a llorar. Tanto la madre como el recién nacido fueron trasladados al hospital para su evaluación y monitoreo.