El documento discute los bienes y servicios que el Estado debe suministrar a la población. Argumenta que el Estado debe suministrar servicios básicos como transporte público, educación y salud, debido a las fallas del mercado en estos sectores y para garantizar la igualdad y movilidad social. También señala que el Estado puede suministrar estos servicios directamente o a través de contratos con el sector privado, con el objetivo de lograr una mayor eficiencia y calidad en la prestación de los servicios.