Nietzsche criticó la filosofía de Hegel y sostuvo que el proceso histórico no tiene fin. El hombre necesita equilibrar el olvido y la memoria. Los grandes hombres crean horizontes aunque crean que descubren la verdad. Con la muerte de Dios, el hombre se encuentra en crisis total pero también es liberado para crear nuevos valores. Nietzsche vislumbró la posibilidad del superhombre que crea sus propios valores.