Este documento resume las principales controversias y regulaciones sobre el uso de cámaras de videovigilancia en centros educativos. Según la Agencia Española de Protección de Datos, las cámaras solo se pueden usar para seguridad y proteger a menores, en zonas comunes y respetando la privacidad. Los centros deben justificar su necesidad y los plazos de almacenamiento de imágenes son cortos. Además, no se pueden usar para control de asistencia u otros fines no relacionados con seguridad.