Este documento discute varios temas relacionados con la ley de Moisés, incluyendo el sustento de los levitas y sacerdotes, la función de los profetas y las ciudades de refugio. Señala que los levitas debían ser sostenidos por las ofrendas del pueblo y que cualquier profeta debe predicar solo las palabras de Dios o será considerado falso. También explica que las ciudades de refugio servían para proteger a aquellos que cometían homicidio sin intención.