El estudio encontró que el consumo moderado de alcohol como vino y cerveza puede ayudar a prevenir problemas mentales como la demencia en personas mayores de 65 años, al disminuir el riesgo de deterioro cognitivo. Sin embargo, el consumo excesivo puede afectar la memoria y causar otros problemas neurológicos. El estudio analizó varias investigaciones sobre la relación entre el alcohol y la demencia.