´En España hay un rechazo social a las
ciencias´
Begoña de la Cruz lleva más de una década trabajando
en el CERN en Ginebra y participó en el
descubrimiento del bosón de Higgs
c. pascual 31.05.2014 | 05:00
´En España hay un rechazo social a las ciencias´ P. CORTÉS
El descubrimiento del bosón de Higgs provocó una gran repercusión mediática...
¿Cómo lo ve usted, que participó en ese proyecto de investigación?
Ha sido un avance que estaba pendiente desde hace medio siglo. ¿Si merecía esa
cobertura mediática a nivel mundial? No, no era necesario que estuviera presente en
cada conversación. Hay otros avances que se estudian que también merecen este
tratamiento.
La investigación del acelerador, ¿en qué se centra ahora?
Desde hace un año, está parado porque se va a casi duplicar la energía en la colisión en
su interior. Este aumento de energía puede suponer nuevos descubrimientos en la física
de partículas. Cuando entiendes algo por primera vez, te haces un montón de nuevas
preguntas. Y cuanto más sabes, te das cuenta de que te queda mucho más por saber.
¿Sería posible realizar este tipo de avances en España?
España está participando en estos proyectos. De hecho, yo soy un ejemplo de la
vinculación del acelerador con nuestro país. ¿Si se podría montar aquí el acelerador?
Por qué no, pero es un esfuerzo común, sobre todo a nivel europeo, aunque países como
EEUU y Canadá también participan en las investigaciones, aportando dinero y personal.
Esto es un esfuerzo internacional, lo de menos es dónde está el acelerador.
¿Cuál es la presencia española de profesionales en el CERN?
Yo empecé en ese centro en el año 1989. Desde entonces, ha crecido bastante la
presencia de españoles. Pero no sólo hablo de físicos, sino también ingenieros,
informáticos... Yo siempre animo a los interesados a que pidan becas, porque supone
una experiencia muy importante, tanto a nivel profesional como humano.
¿Cuándo decide una persona que se quiere dedicar alguien a la física de
partículas?
No hubo un día que dijera: «¡Quiero dedicarme a la física de partículas!». A mí siempre
me había gustado la física y las matemáticas, pero fue un profesor del instituto el que
me marcó. Ellos tienen que ser conscientes del papel que juegan en sus alumnos. Pero
cuando empecé a estudiar Física en la universidad, mi meta ya era llegar al CERN. He
tenido la suerte de alcanzarla, porque tienes que ir durante muchos años encadenando
becas. No es fácil la vida del investigador.
En el contexto actual, ¿habría alcanzado el mismo objetivo?
Estamos atravesando momentos realmente duros, hay muy pocas becas. Ahora sería
más difícil haber alcanzado esa meta que me planteé mientras estudiaba. Sería deseable
que hubiesen más becas y, también, que los investigadores pudieran estabilizarse.
Tengo compañeros que, con 40 años, van de contrato en contrato, pensando cada año si
van a poder seguir con su profesión.
¿Piensa que la ciencia está bien vista por la sociedad, sobre todo entre los
estudiantes?
Existe un rechazo, porque no vamos a negar que las ciencias son duras, requiere mucha
concentración. También es cierto que, si no está bien explicada, genera más rechazo. Es
clave que se transmita bien. Desde mi centro de investigación en España, damos charlas
en institutos para acercar la física a los chavales, que en sus se queda en el siglo XIX. Si
se lo explicas bien, se enganchan y te miren asombrados.
¿Cómo están vistos los investigadores españoles en los centros de referencia en
Europa?
No se nos ve mal. A veces somos nosotros quienes vivimos con miedo, pensando que
no sabemos tanto como el resto de profesionales. Es cierto que algunos países tienen
una formación más prácticas que la nuestra. Nuestro próximo tendría que ir hacia tener
más presencia en el CERN y ocupar puestos directivos.
¿A qué países se refiere?
Alemanes, holandeses, británicos... En cambio, los estadounidenses, por ejemplo, no
son tan detallistas. En el CERN te das cuenta de que los españoles valemos tanto como
el resto.

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    ´En España hayun rechazo social a las ciencias´ Begoña de la Cruz lleva más de una década trabajando en el CERN en Ginebra y participó en el descubrimiento del bosón de Higgs c. pascual 31.05.2014 | 05:00 ´En España hay un rechazo social a las ciencias´ P. CORTÉS El descubrimiento del bosón de Higgs provocó una gran repercusión mediática... ¿Cómo lo ve usted, que participó en ese proyecto de investigación? Ha sido un avance que estaba pendiente desde hace medio siglo. ¿Si merecía esa cobertura mediática a nivel mundial? No, no era necesario que estuviera presente en cada conversación. Hay otros avances que se estudian que también merecen este tratamiento. La investigación del acelerador, ¿en qué se centra ahora? Desde hace un año, está parado porque se va a casi duplicar la energía en la colisión en su interior. Este aumento de energía puede suponer nuevos descubrimientos en la física de partículas. Cuando entiendes algo por primera vez, te haces un montón de nuevas preguntas. Y cuanto más sabes, te das cuenta de que te queda mucho más por saber. ¿Sería posible realizar este tipo de avances en España? España está participando en estos proyectos. De hecho, yo soy un ejemplo de la vinculación del acelerador con nuestro país. ¿Si se podría montar aquí el acelerador? Por qué no, pero es un esfuerzo común, sobre todo a nivel europeo, aunque países como EEUU y Canadá también participan en las investigaciones, aportando dinero y personal. Esto es un esfuerzo internacional, lo de menos es dónde está el acelerador. ¿Cuál es la presencia española de profesionales en el CERN? Yo empecé en ese centro en el año 1989. Desde entonces, ha crecido bastante la presencia de españoles. Pero no sólo hablo de físicos, sino también ingenieros, informáticos... Yo siempre animo a los interesados a que pidan becas, porque supone una experiencia muy importante, tanto a nivel profesional como humano. ¿Cuándo decide una persona que se quiere dedicar alguien a la física de partículas? No hubo un día que dijera: «¡Quiero dedicarme a la física de partículas!». A mí siempre me había gustado la física y las matemáticas, pero fue un profesor del instituto el que me marcó. Ellos tienen que ser conscientes del papel que juegan en sus alumnos. Pero
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    cuando empecé aestudiar Física en la universidad, mi meta ya era llegar al CERN. He tenido la suerte de alcanzarla, porque tienes que ir durante muchos años encadenando becas. No es fácil la vida del investigador. En el contexto actual, ¿habría alcanzado el mismo objetivo? Estamos atravesando momentos realmente duros, hay muy pocas becas. Ahora sería más difícil haber alcanzado esa meta que me planteé mientras estudiaba. Sería deseable que hubiesen más becas y, también, que los investigadores pudieran estabilizarse. Tengo compañeros que, con 40 años, van de contrato en contrato, pensando cada año si van a poder seguir con su profesión. ¿Piensa que la ciencia está bien vista por la sociedad, sobre todo entre los estudiantes? Existe un rechazo, porque no vamos a negar que las ciencias son duras, requiere mucha concentración. También es cierto que, si no está bien explicada, genera más rechazo. Es clave que se transmita bien. Desde mi centro de investigación en España, damos charlas en institutos para acercar la física a los chavales, que en sus se queda en el siglo XIX. Si se lo explicas bien, se enganchan y te miren asombrados. ¿Cómo están vistos los investigadores españoles en los centros de referencia en Europa? No se nos ve mal. A veces somos nosotros quienes vivimos con miedo, pensando que no sabemos tanto como el resto de profesionales. Es cierto que algunos países tienen una formación más prácticas que la nuestra. Nuestro próximo tendría que ir hacia tener más presencia en el CERN y ocupar puestos directivos. ¿A qué países se refiere? Alemanes, holandeses, británicos... En cambio, los estadounidenses, por ejemplo, no son tan detallistas. En el CERN te das cuenta de que los españoles valemos tanto como el resto.