Este documento analiza el nuevo modelo de desarrollo implementado en Bolivia después de la elección de Evo Morales en 2005. El modelo reemplazó al neoliberalismo e implementó un estado más activo en la economía, la redistribución de la riqueza, la industrialización de recursos naturales, y el desarrollo de la agricultura y la producción interna. El documento también examina los fracasos de la revolución de 1952 en resolver los problemas estructurales de la sociedad boliviana y la necesidad de reconocer la diversidad de pueblos en