El documento presenta una clasificación de las nubes adoptada por la Organización Meteorológica Mundial en 1891, detallando diferentes tipos de nubes según su altitud y características visuales. Se describen las nubes altas como cirros, cirrocumulos y cirrostratos, las nubes medias como altocumulos, altostratos y nimbostratos, así como las nubes bajas como estratos y stratocumulos, y se menciona la presencia de nubes de desarrollo vertical como cúmulos y cumulonimbos, asociándolas con fenómenos climáticos específicos. Además, se menciona la formación de estelas de condensación provocadas por aviones y se enfatiza que los cumulonimbus son las nubes típicas de tormenta.