La salud mental no solo se refiere a la ausencia de trastornos mentales, sino que también implica un estado de bienestar en el que una persona es consciente de sus capacidades, puede manejar el estrés normal de la vida, trabajar de manera productiva y contribuir a la comunidad. La mayoría de los países tienen recursos limitados para la salud mental y se enfocan principalmente en el tratamiento especializado, en lugar de integrar la salud mental en la atención primaria y crear servicios comunitarios. Además, hay pocos fondos para la promoción