APS PARA LA SALUD
UNIVERSAL
El compromiso con la salud universal
Ampliar el acceso
equitativo a servicios de
salud integrales y de
calidad, centrados en las
personas, familias y
comunidades. Esto
implica la integración de
servicios y su
organización en redes de
atención médica, con
énfasis en un primer nivel
de atención eficaz.
Fortalecer la dirección y
gobernanza de los
sistemas de salud,
involucrando a la
sociedad en la creación
de políticas, planes y
regulaciones que
promuevan el derecho a
la salud, la equidad y la
solidaridad.
Aumentar y mejorar el
financiamiento de la atención
médica de manera equitativa y
eficiente, con el objetivo de
eliminar los pagos directos que
pueden dificultar el acceso a
servicios de salud. Esto incluye
la eliminación de los pagos
directos en el punto de
atención, aumentar la inversión
pública en salud a al menos el
6% del PIB y mejorar la equidad
y eficiencia en la asignación y
uso de recursos financieros,
con transparencia y rendición
de cuentas.
Fortalecer la coordinación y la
colaboración entre diferentes
sectores para influir en las
barreras de acceso y en los
factores determinantes de la
salud. Esto implica trabajar a
nivel nacional, subnacional y
territorial para unir a
diferentes instancias sociales,
sectores, y comunidades, así
como desarrollar políticas
económicas y sociales que
promuevan el bienestar, la
salud y el desarrollo humano
en la sociedad en su conjunto.
Es crucial cambiar los sistemas de
salud hacia un enfoque centrado en
la Atención Primaria de Salud, con
participación social, especialmente
de grupos vulnerables. Se necesitan
nuevos enfoques que ofrezcan
servicios de alta calidad, equidad,
inclusión e integridad, y aborden los
determinantes de la salud a través
de colaboraciones entre sectores.
Esto es esencial para lograr la salud
universal para 2030 y no puede
esperar.
Transforma
r los
sistemas de
salud para
el 2030
La Estrategia para el acceso universal a la
salud y la cobertura universal de salud
propone mejorar el acceso a servicios de
salud integrales y de calidad que se
expandan gradualmente y se adapten a las
necesidades de salud, las capacidades del
sistema y el contexto nacional. No es
suficiente con ampliar la cobertura y la
disponibilidad de servicios de salud;
también es crucial eliminar las barreras de
acceso que enfrenta la población, como
barreras institucionales, geográficas,
económicas, organizativas, sociales y
culturales, ya que son obstáculos
fundamentales para lograr la equidad, la
salud y el desarrollo en el siglo XXI.
El Pacto 30•30•30 insta a los países a reducir las barreras de acceso a sectores sociales.
Esto es esencial para lograr la salud universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible
(ODS).
Muchas de estas barreras están relacionadas con los factores determinantes de la salud, por lo
que su eliminación requiere acciones tanto dentro como fuera del sector de la salud. Esto
implica mejorar la coordinación entre diferentes sectores y fortalecer la gobernanza de los
sistemas de salud. Para reducir estas barreras, es fundamental desarrollar políticas inclusivas
y basadas en derechos, involucrando a las personas y comunidades en el proceso.
Abordar las necesidades de la población, especialmente de aquellos en situación de
vulnerabilidad, implica cambiar la forma tradicional de hacer políticas y planificar en el
ámbito de la salud, centrándose en la eliminación de las barreras que obstaculizan el
acceso efectivo a los servicios y al derecho a la salud.
Reducir al menos
en un 30% las
barreras de
acceso a la salud
Destinar al menos
un 30% del gasto
público en salud al
primer nivel de
atención para el
2030
Para mejorar el acceso a la atención médica y reducir las
desigualdades, es necesario aumentar el gasto público en salud a
al menos el 6% del producto interno bruto. Este financiamiento
debe ser asignado de manera eficiente y progresar hacia la
eliminación de los pagos directos. Un 30% de estos recursos debe
ser destinado al primer nivel de atención para mejorar su
capacidad y formar redes de servicios de calidad y resolutivos.
Esto garantizará una mayor equidad, fortalecerá las capacidades
del primer nivel de atención, coordinará la atención médica y
mejorará la continuidad y calidad de los servicios de salud. Estas
inversiones son esenciales para proteger a la población de gastos
catastróficos y empobrecimiento debido a problemas de salud.

ops APS.pptx

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    APS PARA LASALUD UNIVERSAL
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    El compromiso conla salud universal Ampliar el acceso equitativo a servicios de salud integrales y de calidad, centrados en las personas, familias y comunidades. Esto implica la integración de servicios y su organización en redes de atención médica, con énfasis en un primer nivel de atención eficaz. Fortalecer la dirección y gobernanza de los sistemas de salud, involucrando a la sociedad en la creación de políticas, planes y regulaciones que promuevan el derecho a la salud, la equidad y la solidaridad. Aumentar y mejorar el financiamiento de la atención médica de manera equitativa y eficiente, con el objetivo de eliminar los pagos directos que pueden dificultar el acceso a servicios de salud. Esto incluye la eliminación de los pagos directos en el punto de atención, aumentar la inversión pública en salud a al menos el 6% del PIB y mejorar la equidad y eficiencia en la asignación y uso de recursos financieros, con transparencia y rendición de cuentas. Fortalecer la coordinación y la colaboración entre diferentes sectores para influir en las barreras de acceso y en los factores determinantes de la salud. Esto implica trabajar a nivel nacional, subnacional y territorial para unir a diferentes instancias sociales, sectores, y comunidades, así como desarrollar políticas económicas y sociales que promuevan el bienestar, la salud y el desarrollo humano en la sociedad en su conjunto.
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    Es crucial cambiarlos sistemas de salud hacia un enfoque centrado en la Atención Primaria de Salud, con participación social, especialmente de grupos vulnerables. Se necesitan nuevos enfoques que ofrezcan servicios de alta calidad, equidad, inclusión e integridad, y aborden los determinantes de la salud a través de colaboraciones entre sectores. Esto es esencial para lograr la salud universal para 2030 y no puede esperar. Transforma r los sistemas de salud para el 2030 La Estrategia para el acceso universal a la salud y la cobertura universal de salud propone mejorar el acceso a servicios de salud integrales y de calidad que se expandan gradualmente y se adapten a las necesidades de salud, las capacidades del sistema y el contexto nacional. No es suficiente con ampliar la cobertura y la disponibilidad de servicios de salud; también es crucial eliminar las barreras de acceso que enfrenta la población, como barreras institucionales, geográficas, económicas, organizativas, sociales y culturales, ya que son obstáculos fundamentales para lograr la equidad, la salud y el desarrollo en el siglo XXI.
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    El Pacto 30•30•30insta a los países a reducir las barreras de acceso a sectores sociales. Esto es esencial para lograr la salud universal y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Muchas de estas barreras están relacionadas con los factores determinantes de la salud, por lo que su eliminación requiere acciones tanto dentro como fuera del sector de la salud. Esto implica mejorar la coordinación entre diferentes sectores y fortalecer la gobernanza de los sistemas de salud. Para reducir estas barreras, es fundamental desarrollar políticas inclusivas y basadas en derechos, involucrando a las personas y comunidades en el proceso. Abordar las necesidades de la población, especialmente de aquellos en situación de vulnerabilidad, implica cambiar la forma tradicional de hacer políticas y planificar en el ámbito de la salud, centrándose en la eliminación de las barreras que obstaculizan el acceso efectivo a los servicios y al derecho a la salud. Reducir al menos en un 30% las barreras de acceso a la salud
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    Destinar al menos un30% del gasto público en salud al primer nivel de atención para el 2030 Para mejorar el acceso a la atención médica y reducir las desigualdades, es necesario aumentar el gasto público en salud a al menos el 6% del producto interno bruto. Este financiamiento debe ser asignado de manera eficiente y progresar hacia la eliminación de los pagos directos. Un 30% de estos recursos debe ser destinado al primer nivel de atención para mejorar su capacidad y formar redes de servicios de calidad y resolutivos. Esto garantizará una mayor equidad, fortalecerá las capacidades del primer nivel de atención, coordinará la atención médica y mejorará la continuidad y calidad de los servicios de salud. Estas inversiones son esenciales para proteger a la población de gastos catastróficos y empobrecimiento debido a problemas de salud.