Este poema describe a un hombre que se está muriendo y le pide a su esposa que lo entierre junto a ella para poder estar a su lado cuando encienda el fuego. A medida que el hombre comienza a morir, se convierte en una sombra para su esposa, quien ya no lo mira de la misma manera. El único momento en que el hombre la reconoce es cuando ella enciende el fuego y se convierte completamente en sí misma, aunque sus ojos están oscurecidos por las llamas.