Este prólogo describe cómo la osteopatía puede ayudar a alrededor del 80% de los niños que no están claramente enfermos pero que presentan pequeños trastornos como irritabilidad, problemas para dormir o constante resfriado. El osteópata puede identificar limitaciones en el movimiento que causan estos trastornos y tratarlas para mejorar la salud del niño de forma preventiva.