Este documento discute tres aspectos del diseño industrial y la aceptación de nuevos productos. Primero, explica que el diseño industrial tiene dos raíces: mejorar las ventas y satisfacer las necesidades humanas. Segundo, señala que el diseño de productos intenta equilibrar factores como economía, estadísticas y ergonomía para satisfacer al cliente promedio. Tercero, reconoce que nuevos productos no siempre tienen éxito debido a ideas y prejuicios culturales preexistentes sobre su utilidad y seguridad.