La Resurrección de Cristo es el corazón de nuestra fe. Según las Escrituras, Cristo resucitó al tercer día. Si Cristo no hubiera resucitado, nuestra fe y el perdón de pecados serían vanos. La Resurrección nos da esperanza de vida eterna y fuerza para enfrentar las realidades cotidianas. Las mujeres fueron los primeros testigos de la Resurrección a pesar de que su testimonio no era considerado confiable en esa época, lo que demuestra la historicidad del evento. La Resurrección nos ilumina para transformarnos