La realidad virtual puede aplicarse efectivamente en el aprendizaje, especialmente en historia, medicina y psicología. Permite simular escenarios de manera inmersiva para estudiar el comportamiento humano, practicar cirugías y reconstruir lugares históricos de forma segura y económica. Se propone el uso de sistemas CAVE con proyecciones estereoscópicas, rastreadores y gafas 3D para crear una aparente realidad virtual que facilite el aprendizaje.