La Generación Z, nacida entre 1995 y 2000, se distingue por su conexión innata con la tecnología y un fuerte impulso emprendedor. Aunque comparte similitudes con los millennials, esta generación se caracteriza por ser autodidacta, más consciente de su privacidad y activa en causas sociales. Al ingresar al mercado laboral, buscan flexibilidad y valoran la creatividad en sus trabajos, lo que presenta desafíos y oportunidades para las empresas.