Lucas odiaba leer hasta que recibió un cuento mágico llamado "El Cuento Maravilla" para su cumpleaños. Cuando empezó a leerlo, los personajes salieron de las páginas y lo invitaron a entrar en su mundo de caballeros y princesas. Lucas pasó una tarde divertida en el castillo antes de tener que volver, pero descubrió que podía visitar el mundo del cuento cada noche. Desde entonces, a Lucas le empezaron a gustar los cuentos.