Este documento presenta resúmenes de cuatro partidas de ajedrez históricas conocidas como "inmortales": La inmortal, jugada por Adolf Anderssen contra Lionel Kieseritzky en 1851 y considerada una obra de arte; La inmortal polaca, una brillante victoria de Miguel Najdorf por ataque al rey aunque hay dudas sobre su autenticidad; La inmortal uruguaya, disputada en 1943 con una bella combinación; y La inmortal del siglo XX, la legendaria partida de 15 años Bobby Fischer contra Donald Byrne en 1956,